miércoles, 7 de octubre de 2009

Punto sin retorno

Archiconocidos por su superéxito Dust in The Wind, Kansas tiene más joyas en su repertorio de rock de estilo progresivo y contundente, que abarcan su primera época, del 74 hasta el 78. Entre éstos está Point of No Return, que da título a su álbum de 1977, en el que estaba Dust in The Wind. Point of No Return habla del inicio de un viaje hacia los confines conocidos y podría interpretarse como una metáfora del viaje de la vida, aquel en el que nos hemos de embarcar todos tarde o temprano si nuestras padres lo han hecho bien, si nos han dado las “armas y bagajes” necesarios para poder enfrentarnos en solitario al fuerte oleaje que golpeará y golpeará una y otra vez nuestro barco. En ocasiones buscaremos aguas tranquilas en las que resguardarnos pero otras veces navegaremos hacia la tormenta con determinación, al principio solos pero luego en la compañía elegida, notando que si dos agarran el timón harán más fuerza que uno solo. En este viaje querremos probarnos y, aunque nos duela al mirar atrás y ver que nuestra infancia y adolescencia se quedan, desearemos que llegue ese punto sin retorno en el que nos habremos convertido en adultos. El estribillo de la canción lo repite varias veces: How long to the point of no return? ¿Cuanto falta para el punto sin retorno?
La vida está llena de puntos sin retorno, de etapas que hemos de superar y dejar atrás. A veces nos aferramos al pasado sin darnos cuenta que lo único que hace es esclavizarnos. Rompamos las cadenas y viremos hacia el horizonte. Vivir es viajar y cada día nos puede esperar una sorpresa.

7 comentarios:

SIL dijo...

A pesar de haber, nacido en 1971,
(yo)...
Dust in The Wind, fue una canción que tardó muchos años en dejarme...
De hecho, tomando mis declaraciones de hoy, no se ha ido de mi memoria, definitivamente.
Qué recuerdos maravillosos y qué bonito este vídeo también.
GRACIAS !!!!!!!!!!!!!!
Mil besos, Enric.

calpurnia dijo...

Me ha encantado el post, no sé, a veces, miro hacia atrás épocas vividas,y lo hago con cierta nostálgia. Cuando giro el rostro y clavo los ojos en el horizonte, en el estómago, hay una mezcla rara de bilis, esperanza y miedo....¿será que estoy digiriendo esto del punto de no retorno??? no sé, pienso que, como el remero, a veces, para avanzar, debemos colocarnos, justo al revés, es curioso, pero así es como uno se mueve mejor en el mar, con los ojos clavados en lo que se deja atrás. Mira, es curioso, pero reflexionar sobre esto, y en concreto, sobre la última línea de tu post, me ha traído a la memoria un texto de uno de mis escritores favoritos, aquí te lo dejo, para que lo disfrutes, (te debo este detalle por ese germen de historia que has dejado en mi blog, prometo continuarla y publicarla en un post, a ver qué te parece)

"Somos lo que soñamos ser, y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Cada día es una crisálida, cada día alumbra una metamorfosis. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo. La vida es un acto de resistencia y de re -existencia; vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Somos lo que recordamos, la memoria es nuestro hogar nómada. Como las plantas o las aves emigrantes, los recuerdos tienen la estrategia de la luz. Van hacia adelante, a la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor. Hay un dolor parecido al dolor de muelas, a la pérdida física, y es perder algún recuerdo que queremos. Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida. Por eso, hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía, como espuma en las olas, se alzan los sueños."

Manuel Rivas


besossss

Tesa dijo...

Creo que cada momento es un punto sin retorno, porque la vida, nosotros, somos cambio constante.
Me quedo con "Dust in the wind"
...será porque me es más familiar.
:)
Besos

Gemma dijo...

Hola Enric,

Me gusta navegar, si es cogida al timón mejor y está claro que con buena compañía el trayecto es más especial. Pero la mirada...me gusta ver mi pasado, respirar de nuevo los aromas de la infancia, sentir el abrazo maternal de mi madre, escuchar en algún lugar de la memoria las canciones que ponían mis hermanas...y me gusta mirarme los pies y ver mi presente que sigo en la tierra, y me encanta soñar con el futuro e imaginarme como serán mañana las estrellas ¿me parecerán las mismas que hoy o serán distintas?...me gusta soñar, ir, venir, volver.

Un abrazo.

Novicia Dalila dijo...

Me gusta mucho leerte, Enric. No es peloteo. Es una realidad sin más. Pero creo que este post es el que más me ha "llegado" de todos los que te he leído hasta ahora. ¡¡¡Explicas tan bien la travesía de la vida¡¡¡.. Desde la importancia de la educación paterna, el paso por el compartir en pareja, hasta el final que hay que afrontar... Es tal cual lo has escrito, andova :D

Gracias por este post. Especialmente por este.
La música, como siempre, en casa la escucharé.

Un beso y feliz jueves

Menda. dijo...

Y dándole la vuelta, viajar es vivir.

Sin duda has dicho una gran verdad: Cada día nos puede esperar ( y deparar) una sorpresa. Es como los huevos kinder, que nunca sabemos lo que llevan dentro.

HOSTIAS, KANSAS!

Enric Pérez dijo...

Sil
Pero si sos una pibita ¡Soy proporcionador de recuerdos maravillosos! ¡Ahí es nada!

Besos.

Calpurnia
El punto de no retorno en ocasiones es indigesto, sí. Pero tenemos la “sal de frutas” de la vida para ayudar en el trance. Gracias por tus palabras y por el texto. Espero “amb candeletes” (con gran expectación) esa continuación.

Besos también para ti.

Tesa
Y eso que parece que algunos parece que echaron el ancla y no se mueven “ni pa Dios”. “Dust…” es de una belleza inmarchitable.

Besos en el viento.

Gemma
¡Que no paras, vamos! Es inquietud por la vida, lo que nos mantiene vivos y despiertos. Gracias por pasar.

Un beso.

Novicia
¡Gracias figura! Y de nada, que para eso y más estamos aquí. Creo que, de todos los símiles posibles con la vida, el de la navegación es el más acertado.

Besitos.

Menda
Jajajajaja. La Teoría del huevo Kinder es de las mejores que he oído nunca. Y sí, en Kansas siempre ha habido muchas hostias: cosas de esa gente rural.

Beso.