jueves, 6 de agosto de 2009

Cena romántica a las siete (más o menos)

Cenas muy famosas ha habido a lo largo de la historia cinematográfica, desde La cena de los idiotas de Veber a La cena de Ettore Scola, pasando por La última cena de Stacy Title (nada que ver con temas bíblicos). Pero éstas eran cenas más o menos multitudinarias. Si restringimos los comensales a dos, de sexo diferente, hallaremos múltiples referencias. Y es que poner a una mujer y un hombre frente a frente, con mesa y mantel de por medio, ha tentado, y mucho, a directores, guionistas y escritores.
En el intento de dar una vuelta de tuerca a la situación, vamos a ver una no cena (no se mueve ni un cubierto) en la que la pareja comienza la velada dándose literalmente la espalda. A tal osadía se atrevió Sam Wood en 1935, dirigiendo a Margaret Dumont y Groucho Marx en esta deliciosa escena de Una noche en la ópera. A disfrutar.

10 comentarios:

Libussa dijo...

¡Épica!
Gag tras gag, a una velocidad tan vertiginosa que cuesta seguirle el ritmo.

Legendaria y memorable, por supuesto, la famosa frase de:
[...]porque usted me recuerda a usted, sus ojos, su cara... todo lo que hay en usted me recuerda a usted, excepto usted. Creo que esta bien claro, que me ahorquen si lo entiendo."

Interesante el plan subliminal que propones, querido Enric.
¿Cine con escenas de veladas de dos? A tirar de deuvedeteca. Ya me has dado idea para este fin de semana, ¡gracias!

Mil petons a l'ànima.

Pd: palabra de verificación: 'carsnot'. Se están volviendo serias, eso no mola. Tienen que ser menos obvias, o pierden la gracia.
Pero ya sabéis, nada de aparcar el coche en blogspot.
Más clarito, agua.

Enric Pérez dijo...

Hay tantas escenas que ha sido difícil elegir.

Me gusta el trozo que dice:
[...]para hacer el amor a la señora Clypool ya me basto yo. Usted ya tiene bastante con sacarle su dinero

Me alegro de haberte inspirado. Para otra historia a cuatro manos, te tocaría empezar a ti. Ya me dirás qué te parece.

Es cierto que las palabras de verificación flojean últimamente. tendremos que quejarnos.

Muchos besos.

SIL dijo...

Me provocó mucha gracia tu frase NO CENA...y sí, realmente le cabía...
Se me ha ocurrido leyendo y viendo tu publicación, que aún así, si alguien hubiera querido interrumpir a Groucho Marx en esa es/cena, quizás le contestara lo mismo que hizo grabar en su propia lápida:
¨PERDONE QUE NO ME LEVANTE¨...
:)
;D
Besos Enric, vos poné la cantidad de ceros que quieras.

Enric Pérez dijo...

Gracias por tus palabras Sil.
El tema de comer lo tenian los Marx muy entre ceja y ceja en todas las películas. No recuerdo ninguna en la que no tuvieran problemas para alimentarse.

Gracias por el cheque en blanco de besos.

SIL dijo...

Esteeeee...
no te aseguro que tenga fondos...
Ja!!
(:P

Menda dijo...

Qué grandes los Marx!!!!!!
La parte contratante de la parte contratada..........joder, siempre me ha parecido una frase atravesadísima, jajajaja.

Gracias por la NO-CENA.

Enebea dijo...

Ja no es fan pel·lícules així... he passat una bona estona, feia molt de temps que no veia en Grouxo fent de les seves.

Una abraçada.

Calpurnia dijo...

vaya "no cena" ehh?? la verborrea hisperbólica de Groucho Marx, la verdad, es que resulta "saciante"

De todos modos, quedar para comer, quedar para cenar, quedar para un café, es, la mayoría de las veces, un buen pretexto para verse y hablar.
Muchas veces he encontrado más "saciantes" las palabras de mis convidados que el propio menú......auuuuunque también l@s hay que se repiten más que el ajo!!
qué le vamos a hacer!!!

en todo caso, bon appetit!!

besossss

Tesa dijo...

¿Y la importancia de esa primera cena? Comer es algo tan íntimo... nuestros gestos, nuestra boca ingiriendo los alimentos... la manera de masticar, manejar los cubiertos... cada trago... algún brindis.

En cuanto a cenas cinematográficas, tengo que hacer alusión a aquella famosa cena -¿o era almuerzo?- de "Cuando Harry encontró a Sally", con orgasmo fingido de Meg Ryan en mitad del restaurante.

Besos

Enric Pérez dijo...

Sil
Jajaja. ¡Pues vaya! ¿Dónde hay que reclamar?

:•) Ingreso de besos en cuenta.

Menda
De nada. Estás invitada cuando quieras.

Besos.

Enebea
N’hi ha molts de gags pujats a la xarxa però la majoria estan en anglès i si ja és complicat seguir els Marx en castellà ¡Imagina’t en anglès!

Petons.

Calpurnia
Por otro lado hay muchas “conversaciones” ajenas que engordan. Hay que estar atentos al “menú” y elegir sólo “producto de calidad”. Jajaja.

Bo proveito e moitos beixos.

Tesa
Desde luego, las maneras pueden estropear el más prometedor de los encuentros. La escena que mencionas era almuerzo o tentempié, pero desde luego memorable. La mujer que posteriormente pedía que le sirvieran lo mismo que a Meg Ryan era la madre del director del film, Rob Reiner.

Besos para ti también.